domingo, 4 de enero de 2009

Los Reyes Magos


¡Llegaron ya, los Reyes eran tres.....!
Todos recordamos ese villancico ¿verdad? ¡Qué hermosa ilusión, preparar el pastito y el agua para los camellos y una jarra con vasos para los Reyes. Dormir temprano, ¡uy qué difícil! en realidad era acostarse temprano, porque uno siempre daba vueltas de la emoción hasta que el señor sueño nos vencía. Tempranísimo en la mañana del día 6 a saltar de la cama y ver si habían pasado. Mirar si comieron el pasto y tomaron el agua y correr a abrir los regalitos.
Alegría ... alegría, porque más allá de recibir o no lo pedido en la cartita, siempre es alegría saber que pasaron los Reyes por nuestra casa.
"¿Por qué me quedé dormida?, casi casi los veo, pero bueno, será el año próximo" Por lo menos en mi caso era lo que pensaba.
Noche mágica, Noche de Reyes, estamos en la víspera, no rompamos esa ilusión y hagámosla extensiva a los adultos.
¿Ser grande implica no tener ilusión? ¿y si la recuperamos? claro, no como en nuestra infancia, pero todos deberíamos recibir un pequeño presente de los Reyes. ¿Es una tradición?, quizás para algunos, para otros forma parte de nuestra vida.
Recuerdo todos los años mi mamá nos llevaba a las grandes tiendas, Harrods, Gath y Chaves. ¡Nunca voy a olvidar lo que significaba entrar ahí? después de largas filas y muchísimo tiempo de espera, uno llegaba a ese lugar maravilloso donde estaba Papá Noel en una y los Reyes en la otra, nos hablaban, un beso, la alegría enorme en el corazón y la imagen imborrable, tan así que hoy lo transmito y a la vez lo veo en mi recuerdo.
A poner los zapatitos entonces la noche del 5 de enero que ¡Llegan los Reyes Magos! y nunca duden de su existencia, se los digo yo que fui un regalito de Reyes para mis papás.


Mimi/Miriam E. Orlando